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Anecdotario radiofónico

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EL BAR DE PEPE

Joaquín Hernández

{mosimage}Cuando entro por la puerta del Bar observo como Pepe se esconde bajo la barra. Temeroso asoma un pañuelo blanco como rindiéndose, se ríe y me comenta sobre mi última intervención en la radio,  me dijo que estaba tan alterado que parecía iba a salir por el dial del transistor y comerme a cualquiera.

Hablo con Pepe y le comento que la radio que yo conozco es así y así me enseñaron los mejores maestros de la radio en Barcelona y en Canarias.

Pepe, me habla siempre de lo desprestigiada que se ha vuelto la radiodifusión en España y en especial en Canarias, claro que él sabe muy bien que la mayoría de los nuevos radiofónicos parlantes carecen de la escuela más importante de la radio en Canarias; Radio Nacional de España.

Le comentaba que hace relativamente poco tiempo y en un debate en RadioKanal 4 de Barcelona y posterior en Radio Libertad de Málaga, me preguntaban las limitaciones que imponían en las radios y las televisiones públicas, manejadas siempre por los políticos de turno y con profesionales pringaos hasta el cuello y acostumbrados a las consignas de los de arriba y esclavizados en su profesión, para dar una información veraz y objetiva. Mi contestación, aunque sé que pocos me creen, “jamás tuve una sola indicación de mis superiores para no decir, no hacer y coartarme en mi libre albedrio como Director, guionista y presentador de programas en RNE. En este sentido uno de mis maestros, José Luis Balbín que con su lapidaria frase “el 75% de los periodistas y comunicadores somos unos pringaos, el otro 25% unos muertos de hambre” quería decir que el que no se esclavizaba y se “ennegrecía” no comía, así de sencillo.

Nunca estuve de acuerdo con el maestro Balbín y siempre ponía ejemplos de todo lo contrario y que incluso es mejor comer un bocata de sardinas y sentirse satisfecho con uno mismo que pringarse hasta los huevos y servir de negro a cualquier gaznápiro, zoquete y mea pilas politiquillo de turno. Yo no puedo hablar en boca de mis ex colegas de la radio pero si debo decir, en honor a la verdad, que jamás me he sentido coartado por mis jefes en la radio pública española. ¿Por qué? Se lo voy a contar en unas pocas palabras.

Aquel día tenía cita con José Antonio Pardellas Casas, por aquel entonces Director Territorial de Radio Nacional de España, en su despacho de la sede de la radio en la calle San Martin (José Antonio y yo nos conocemos desde hace más de 45 años) la secretaria me invitó a pasar a su despacho y nos dimos un abrazo. Yo llevaba bajo el brazo múltiples proyectos radiofónicos y le iba a presentar un programa ambicioso y que aun no se había realizado en ninguna radio en España. El programa en cuestión era un monográfico dedicado a nuestra principal industria: El Turismo en Canarias.

Mientras José Antonio observaba con atención y sorpresa mi proyecto para la radio pública canaria, me fije en que en la parte superior detrás de su sillón un cartel enmarcado decía lo siguiente:

Artículo 19 Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Sonreí leyendo el cartelito de marras y no creí que el artículo de la Carta de los Derechos Humanos fuera de aplicación en esa casa, o sea en Rne.

No voy a ocultar que mirando al maestro Pardellas, maestro llamado con admiración y cariño no en vano ha sido el primer premio Ondas (cuando el premio Ondas se valoraba casi como un Oscar de Hollywood) de la radiodifusión canaria y para mí el más merecido premio Canarias a la comunicación. José Antonio sabe muy bien, por conocerme de años, que no soy un adulador ni me gusta dar coba a nadie y menos a estas alturas de mi vida que poco a nada me importa aparentar.

Les decía que aquel programa se aprobó con la aprobación por aclamación del Director, subdirectora, jefe de programación y mi buen y recordado colega Mariano Vega. El programa batió record de audiencia, compitiendo en horario con los programas deportivos de Xuancar y Castañeda y ganando por “goleada”. Pasado los años y ante el éxito de “El Turismo en Canarias” me puse en contacto con Rne para que me dieran autorización para utilizar los guiones (hechos por mi) y la temática del programa (idem de lo mismo) y hable con Antonio Salazar para programar en Onda Cero (no estoy muy seguro de la emisora) el caso es que el “bueno” de Antoñito me pidió que le dejase todo el dossier y que me contestaría, se lo dejé y un par de años después y con el nombre de “Patio Canario” en la cadena Ser el listillo de Antoñito plagiaba letra a letra, puntos y comas, cada uno de los monográficos del programa sobre el turismo. En un par de ocasiones he tenido la oportunidad de encontrarme al “coleguilla” y “felicitarlo” por tan brillante idea.

Volviendo al tema que me ocupaba sobre Rne en Canarias tengo que manifestar nuevamente que nunca sentí presión alguna por parte de la Dirección Territorial ni por ningún compañero de la Casa de la Radio en Canarias. Mis invitados podían decir libre y espontáneamente su opinión, muchas veces en contra del Gobierno de Felipe Gonzalez a la sazón gobernando España. El éxito de audiencia de Radio Nacional de España en Canarias se debió en gran parte al libre albedrio de todos los componentes de la emisora de la calle San Martin esquina a la Marina en Santa Cruz de Tenerife.

Quizás ese talante periodístico adquirido en los pasillos de la radio en Barcelona y en Canarias me ha permitido elegir dónde y con quien me gasto las neuronas y es por ese motivo que me siento muy cómodo colaborando con Joaquín Catalán, Paco Almagro y Cesar Rodriguez Placeres. Otro día más.