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Periodistas: miseria & CIA

  • Published in Desarrollo

EL BAR DE PEPE

Joaquín Hernández

{mosimage}Lo normal es que, si has terminado la carrera de periodista, acabas de ingresar en “Miseria & Cia.”. Muchas veces he repetido aquel consejo que me dio el maestro, colega y amigo José Luis Balbín en los pasillos de la Casa de la Radio en Prado del Rey en Madrid: “No te olvides nunca que el 75% de los periodistas son unos pringaos y sirven de negro, en esta profesión solo hay esclavos y si no tienes sangre de esclavo,  te esclavizarán y el otro 25% que se oponen a ser esclavos o a esclavizarse son unos muertos de hambre, sicarios del honor acaban muriendo en cualquier rincón desaparecidos del mapa profesional”.

Yo creo que el maestro Balbín tenía toda la razón. En aquellas fechas de los 90 el paro en el sector casi no existía, apenas el 4% de los nuevos periodistas, de aquellos que empezaban a ejercer la profesión, estaban sin trabajo. Los tiempos han cambiado y el porcentaje es inversamente proporcional: el 25% son pringaos o sirven de negro y están esclavizados y el otro 75% se muere de hambre sin honra y honor, se “mueren de hambre” simple y sencillamente porque no hay curro para todos.

El paro en la carrera periodística es de los mayores que se registran por sectores  profesionales en España, se está alcanzando la cifra record del 40% en el total nacional, no quiere esto decir que por comunidades el desempleo en los medios de comunicación social pueda ser menor, al contrario en Canarias  superó el 50% .

Si tenemos en cuenta que los periodistas que encuentran trabajo lo hacen prácticamente de forma gratuita, incluso se da el caso de  abonar la cuota de la S. Social de Autónomos de su propio bolsillo y luego pasar a la Cadena de Radio o Editora de prensa una factura por servicios que ni siquiera cubre la citada cuota de autónomo aparte de liquidar el IVA o IGIC trimestralmente, sería de broma si no fuera  por lo patético del asunto. La indignante oferta de empleo que se ofrece a periodista no tiene desperdicio donde sorprendentemente ofrecían 0,75 € por una noticia de 800 caracteres, y 2,5 € por artículos de no menos de 250 palabras. Simplemente, de risa. Sería mucho más honroso por parte del ofertante ofrecer empleo sin remuneración, sin más.

La miseria se pone de moda en el periodismo, volveremos a principios del siglo pasado donde los chupatintas pateaban la calle en busca de noticias y acababan en la redacción de su periódico llevándole el café al jefe y haciendo la pelota la directora. En Tenerife se ha vuelto a cerrar una emisora de prestigio en la isla, después de más de 20 años en antena se ha cerrado Teide Radio Onda Cero, cerró sus puertas dejando en la calle a varias decenas de empleados, todos cualificados, todos excelentes profesionales que seguramente y en el mejor de los casos los veré ejerciendo cualquier profesión menos la suya.

La tarta publicitaria se ha recortado muchísimo, pero también es cierto que la avalancha de chiringuitos de comunicación montados ex profeso por cuatro empresarios sin escrúpulos, más interesados en el poder que en el medio y que utilizan para acojonar con sus “tertulias baratas” a los que tienen mucho que ocultar y que acaban cediendo a los “chantajes” que desde la radio, televisión o prensa se hace diariamente en contra del régimen establecido en su pueblo, ciudad o comunidad. Sin embargo. esta casta de personajillos con dinero que saben del poder de las ondas, también se aprovechan de la situación del cotarro y a rio revuelto ganancia de pescadores.

Se da el caso de una emisora que pertenece a la Conferencia Episcopal, o sea de la iglesia Católica Apostólica y Romana, esa iglesia que está en contra de la explotación del ser humano, en contra de la pobreza y la esclavitud, paga cifras millonarias a sus “estrellas” mientras los “otros”, los que se baten el cobre trabajando 10 y 12 horas diarias y cobrando el salario del miedo y la vergüenza, las pasan canutas para poder comer, y desde luego como profesional el Sr. Carlos Herrero no les gana ni a la hora de cobrar sus suculentos honorarios. Lo peor de todo esto es que  esa emisora, católica, apostólica y romana, se sustenta en buena parte con la aportación económica de toda la sociedad española.

Todo acabará normalizándose por sí mismo o a la fuerza, ni caben miles de emisoras de radio o televisión o docenas de periódicos, ni al paso que vamos existirán profesionales que los atienda y trabaje, porque no habrá más licenciados en Ciencias de la Información o lo que es lo mismo Miseria & Cia. S.A.