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El día del orgullo maricón

  • Published in Cultura

EL BAR DE PEPE

Que nadie piense que soy un maldito e hijo de puta homófobo, todo lo contrario. Apoyo cualquier condición del ser humano desde la perspectiva sexual, con excepción a las desviaciones viciosas como la pederastia, zoofilia, etc.

Soy un ferviente antirracista y defensor a ultranza de los derechos humanos, me considero, y lo he demostrado durante años en medios de comunicación social, una persona abierta y respetuosa con cualquier condición sexual de la persona, aunque no la comparta.
La homofobia existe y es tan real y patente que tenemos la necesidad de seguir luchando por erradicar esa palabra del diccionario y esa actitud en personas cuyo talante intransigente les hacen odiar a cualquiera que no sea de su mal entendido “machismo” cateto y pueblerino. Han tenido que pasar décadas para que los españoles empezáramos a tener una cierta noción sobre la sexualidad y sus preferencias. Hasta hace poco más de 20 años ser homosexual estaba socialmente mal visto, un familiar maricón era, de alguna manera, ocultado en las relaciones de amistad de la familia, una especie rara nacida en el contexto del vicio maligno del diablo. Todavía Amnistía Internacional nos dice alerta sobre 6 datos relevantes que ocurren en nuestro mundo y que deben desaparecer para siempre:
1-. En 10 países podría imponerse la pena de muerte por motivos de orientación sexual e identidad de género.

2-. La homosexualidad es ilegal en cerca de 80 países.

3-. Un total de 20 países de Europa exigen la esterilización de las personas transgénero para conseguir el reconocimiento legal de su identidad de género. Amnistía Internacional alerta de que, a pesar de buenas noticias como la del pasado año, cuando el parlamento danés aprobaba un proyecto de ley que permite a las personas transgénero solicitar la documentación oficial correspondiente a su identidad de género sin necesidad de que les diagnostiquen un trastorno mental ni de someterse a operaciones quirúrgicas causantes de esterilización irreversible, las personas transgéneras siguen sufriendo acoso, intimidación y violencia.

4-. Entre 2008 y 2014 se cometieron un total de 1.509 homicidios de personas transgénero documentados en 61 países, y muchos países siguen sin incluir en su legislación este tipo de discriminación para prevenir los crímenes de odio.

5-. En España, y según la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, siete de cada diez personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales ocultan su orientación sexual o su identidad de género durante su etapa escolar. En ese sentido, Amnistía Internacional insiste en la inexistencia en España de contenidos obligatorios sobre homofobia y educación sexual -entre otros derechos humanos- en el currículo educativo tras la aprobación de la nueva ley de educación (LOMCE)

6-. La situación para las personas LGBTI es especialmente preocupante en el continente africano, donde un total de 36 países tienen leyes que penalizan la homosexualidad. Es el caso de Nigeria y Uganda, que en 2014 han endurecido las leyes que ya criminalizaban las relaciones entre personas del mismo sexo.

Con esta lamentable situación es urgente promover medidas legales para cambiar la situación de aquellas personas que por el simple hecho de su condición sexual se ven marginadas en su sociedad. La problemática que nos dice Amnistía Internacional se ve agravada en países tan poderosos como China o Rusia, donde existen grupos anti homosexuales que actúan de manera impune en contra de esas personas que no tiene más culpa que ellos mismos en su sexualidad. Ser homosexual no es otra cosa que una condición de la sexualidad intima de cada individuo, ni más ni menos, algo tan natural como puedes ser vegetariano o lo contrario, ser homosexual vale lo mismo como ser heterosexual ni más ni menos, y desde el punto de vista de la naturalidad de condiciones humanas es desde donde se puede hacer desaparecer la homofobia.

 La naturalidad con esa postura, condición no orientación, el ser maricón no depende de orientaciones ni de cursos de adaptación, se es y punto, es la solución a todos esos problemas que hemos relatado anteriormente. Para nada hubieran sido necesarios los “armarios” las “trastiendas” los fingimientos y las bodas absurdas entre personas de distinta inclinación sexual. Cuanto sufrimiento por un motivo tan banal como tu propia condición sexual, es de lo más estúpido pensar en tanta muerte, tanta amargura y perdida de amor solo por no saber aceptar que no todos somos unos “machistas rompe coños” y que hay otros hombres y mujeres, no menos hombres y mujeres que los otros, que se inclinan por amarse entre personas de su mismo género.

Dicho esto, quiero reprochar con toda rotundidad la festividad del “Día del Orgullo Gay”, no se puede tener orgullo de una cosa tan normal como lo es el sexo que tu deseas practicar, entre otras cosas porque con esos actos no reivindicas lo normal, al contrario, te evidencias como algo “anormal” que necesita demostrar que efectivamente son “anormales”. Porque anormal es celebrar con carrozas y chorros con el culo al aire un orgullo que, en ese tipo de eventos, la mayor parte de las veces evidencia una mala educación y un mal gusto generalizado del que estoy completamente seguro no están de acuerdo la mayoría de los homosexuales, que lo único que desean es que la sociedad les trate sin tener en cuenta su sexualidad.

El Día del orgullo gay no es otra cosa más que un esperpento que han querido rentabilizar todos los partidos políticos dando subvenciones de dinero público, dinero público que estaría mejor utilizado en las escuelas, en los institutos dando charlas y conferencias, con psicólogos, sexólogos, sociólogos sobre la conducta sexual del ser humano. Para festejos y desnudos cachondos ya tenemos los carnavales, seamos serios señores y señores y dejémonos de “mariconadas”.