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Jesús Gutiérrez: un poema y dos consejos de guerra

  • Published in Cultura

Si usted, estimado lector, permanece en libertad aunque haya sido condenado a dieciocho meses de cárcel, de seguro que se daría con un tenique en el pecho.

Jesús Gutiérrez

Así, los dos santanderinos acusados en la Causa S.O. nº 115 / 1971 –Isaac Manuel Cuende, 41 años, poeta y editor de Poemas en carne viva y Jesús Gutiérrez Diego, 27 años, perito químico y coautor (“persona de mala conducta pública y social” según la policía política) ven ya terminada su angustiosa caminata por calabozos, despachos, acusaciones de insulto a las Fuerzas Armadas, soldados con metralletas, salas militares para consejos de guerra atiborradas de uniformados profesionales acaso forzados a la asistencia…  

No se la desean a nadie. Y dan por finalizado tal tortuoso desbarajuste mental: a fin de cuentas siguen en libertad y sin antecedentes… (Por otra parte, ¿cómo puede un poeta hablar de símbolos y metáforas a quienes se empeñan en la inexistencia del lenguaje poético?) Pero el mundo se les vino encima otra vez: el “Decreto” de anulación firmado por el capitán general meses después de la condena finaliza con “Conforme al OTROSI; Acuerdo: Que se efectúa [sic] la celebración de un nuevo Consejo de Guerra”.

Si lo expuesto le hubiera sucedido en 1972 o 1973, apreciado lector, sabría usted que las supuestas “Injurias a los Ejércitos o a Instituciones, Armas, Clases o Cuerpos determinados de los mismos” no dejan de ser consideradas como tales y, por tanto, reclaman otro consejo de guerra pues los poetas no podían usar símbolos universales que llevaran a falsas identificaciones en España. Lo define la segunda Sentencia (1973): “El poema [“Predicción mágica”, de Jesús Gutiérrez] se refiere sin género de dudas al Benemérito Instituto de la Guardia Civil […] sin que sirva de justificación exculpatoria la referencia a que el modelo para el poema es una unidad de fuerzas guerrilleras de otra nación”. No obstante, en el verso 11 –“solo quedará de vos la bestia”- destaco la presencia del pronombre personal de 2ª persona: es el voseo, propio de Argentina, Uruguay, Paraguay…, países con manifiesta actividad guerrillera.

            Predicción mágica

            Hombres sin corazón,
que enseñais a las bestias
            Lo que de bestias “son”.

            Hombres sin entraña,
            abortos de piraña:

            Tiempo llegará,
            tras tiempo,
            que sin verde uniforme,
            pistola al cinto,
            y eso en la testa,
            solo quedará de vos la bestia,
            y en día de fiesta
            os sorprenderá la muerte.

            Sobre la tumba,
            mil perros
aullarán una noche,
            y al despertar el alba
            morirán de melancolía,
            por el ocaso de su Gran Bestia.


Más sorprendente: otros poemas de Jesús Gutiérrez publicados en el mismo libro manifiestan la crítica (son los años de Vietnam, Laos, Camboya, dictaduras militares…) contra los terribles efectos de la acción bélica (“Sale el torpedo / girando, matando”; “Vuela rasante el avión, / sobre los campos de arroz”). Pero también canta a la justicia social: “Paz, tierra y pan / … / enemigos de la guerra / cuando el reparto es igual”.

Sin embargo, tanto la fiscalía militar como las sentencias condenatorias de ambos consejos de guerra hacen hincapié exclusivamente en “Predicción mágica”, poema absolutamente sin denuncia, crítica o carga alguna contra la Guardia Civil, institución de la cual guarda el poeta un relajado recuerdo: “Cuando me detuvieron varios números, el trato fue frío y muy distanciado. Pero, eso sí, escrupulosamente respetuoso. Y eso que fuerzas vivas de la ultraderecha civil habían presentado la denuncia. Los militares justificaron su consejo de guerra por la grave alteración social que habíamos producido entre ‘gentes de bien’, una de ellas Sánchez Covisa, guerrillero de Cristo Rey”.

No obstante, como quedó demostrado por el abogado defensor, en el poema  ni se nombra a la Guardia Civil ni hay la más mínima referencia a ella. Otrosí: por mucho que se empeñara el tribunal militar en la sentencia, ni por asomo aparece su uniforme (el “verde” del verso ocho no es el gris - verde impuesto desde 1940); la “pistola al cinto” del v. 9 no está en el ceñidor o cinturón del uniforme; y el tricornio nada tiene que ver con la “testa” del v. 10, referida a ‘entendimiento, capacidad, prudencia’.  

El mensaje enviado en el poema solo contiene eso: el negativo encantamiento que el hombre es capaz de hacer con animales nobles como los perros. Así, prosificado, dice: el ser humano vuelca en ellos toda su bestialidad cuando lo que le enseña se relaciona con arremetidas y mordiscos. Por tal razón, los mismos perros cargados de bestialidad humana “morirán de melancolía” cuando muera su amo, su “Gran Bestia”, pues solo aprendieron salvajes, brutales y feroces comportamientos.

En 1973 se celebra el segundo consejo de guerra. La sentencia, exactamente la misma de 1972: Isaac Cuende es absuelto (el fiscal militar pide su libertad, pues iba recomendado por el obispo de santander: pertenecía a la Hermandad Obrera de la Acción Católica) y Jesús Gutiérrez (constaba una detención por reunión clandestina, acaso con gente de CC OO) es también condenado al triple de la pena solicitada (¡cuántas semejanzas con los consejos de guerra en Las Palmas -1966 / 67- contra Salvador Sagaseta, Juan Hernández y Pedro Lezcano!). Cumple sentencia en Santander.

Jesús Gutiérrez (residente en Gran Canaria) no guarda rencores, mas sí pesares: recurre ya en etapa democrática para recuperar su libertad laboral, secuestrada por la sentencia. Pero el Sistema jamás le contestó: calló ante las voces de un obrero – poeta a quien persecuciones ideológicas habían condenado a cárceles y soledades. También le dolieron abandonos por parte de camaradas y abogados “progresistas”, encerrados en mil una excusas. Pero no lamenta la celda: a fin de cuentas es la pena que muchos pagaron por pensamientos y palabras. Él, también, fue consecuente.